Vinieron a Servir no a ser Servidos

Hay muchas ocasiones en la vida de un obispo que traen gran felicidad pero no ofreceré una gran “lista” de esas ocasiones hoy. Obviamente el día de ordenación, el día del Rito de Elección y el día de la Misa Crismal se encuentran bien alto en esa lista. Pero en esta diócesis, hoy fue uno de esos mejores momentos, cuando en la catedral de San Judas le entregué a 76 maravillosas personas de esta diócesis la Medalla del Apóstol San Judas  

 

Quise que la medalla fuera algo especial, le pedí a un artista de Milán, Italia, el cual hace trabajos hermosos para el Santo Padre que diseñara lo que es esa medalla para mí. Dottore Enrico Manfrini (entre otras cosas, el diseñador del “staff” diseñado en forma de cruz el cual el, Pablo I, Juan Pablo II y recientemente Benedicto XVI usaron en la misa) diseñó una medalla la cual en su cara lleva la imagen, de lo que pensamos el apóstol San Judas, patrón de nuestra diócesis se parecía y en la parte de atrás el escudo de la diócesis.

Nos reunimos una vez más en este día la Solemnidad de Cristo Rey en la Catedral para orar y presentar esta medalla. Cada recipiente es fotografiado conmigo y su Párroco. Les incluyo las primeras dos fotografía de este blog las cuales muestran la medalla y por favor vayan a la página web de la diócesis para ver la lista completa de los recipientes de este ano. Una vez más les doy mis felicitaciones a estos hombres y mujeres que son los recipientes de la Medalla Diocesana del Apóstol San Judas del 2008.

Después de haber llegado a esta diócesis comencé a” escuchar las respuestas” a mi pregunta de ¿cómo seria recibida la idea de el darle una medalla a una persona de cada iglesia elegida por su párroco o consejo de la iglesia? Inicialmente hubo un poco de preocupación de parte de los sacerdotes lo cual era entendible: “no quiero tener que elegir a una sola persona, son todos increíbles, ¿como elijo solo a una persona?, ¿Qué pasaria cuando la parroquia y yo nos quedamos sin candidatos? Les indiqué que si comenzábamos esta tradición, la misma continuaría anualmente y tendríamos la oportunidad de darles este honor a todos. Yo tenia en mente y todavía lo pienso, que nadie tendría que recibir esta medalla si ellos creen que lo merecen, en vez, es un reconocimiento de todas las personas que generosamente y sin cansancio, día tras día y semana tras semana dan de sí mismos sirviendo dedicadamente a sus iglesias y en uno de estos casos, a los programas de la diócesis. Párrocos aprecian ahora la oportunidad y sus recipientes la reciben humildemente y se sienten honrados en recibirla.

 

 

Tags:

Leave a Reply