¿Qué Pasó con “La Extrema Unción”?

Cuando era niño, hace sesenta años, me encontraba memorizando el Catecismo de Baltimore, en ese entonces el séptimo sacramento de la iglesia se llamaba “La Extrema Unción” o traducido de una forma más común “la ultima unción.” Durante los años 40, 50 y 60, los años de mi juventud, este sacramento se ofrecía exclusivamente a aquellos que se encontraban cerca de su muerte y a aquellos que acababan de morir. En el Concilio del Segundo Vaticano, los padres de la iglesia discutieron este sacramento y escribieron:

“La Iglesia entera encomienda al Señor, paciente y glorificado, a los que sufren, con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros, para que los alivie y los salva (cf. Sant., 5,14-16); más aún, los exhorta a que uniéndose libremente a la pasión y a la muerte de Cristo (Rom., 8,17; Col., 1 24; 2Tim., 2,11-12; 1Pe., 4,13)”

Del texto que escribió el Papa Pablo VI
EL SACRAMENTO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS SE ADMINISTRA A LOS GRAVEMENTE ENFERMOS UNGIÉNDOLOS EN LA FRENTE Y EN LAS MANOS CON ACEITE DE OLIVA DEBIDAMENTE BENDIECIDO O SECÚN LAS CIRCUNSTANCIAS CON OTRO ACEITE DE PLANTAS, Y PRONUNCIANDO UNA SOLA VEZ ESTAS PALABRAS: PER ISTAM SANCTAM UNCTIONEM ET SUAM PIISIMAM MISERICORDIAM ADIUVETTE DOMINUS GRATIA SPIRITUS SANCTI, UT A PECCATIS LIERATUM TE SALVET ATQUE PROPITIUS ALLEVET. (POR ESTA SANTA UNCIÓN Y POR SU BONDADOSA MISERICORDIA, TE AYUDE EL SEÑOR CON LA GRACIA DEL ESPÍRITU SANTO, PARA QUE LIBRE DE TUS PECADOS, TE CONCEDA LA SALVACIÓN Y TE CONFORTE EN TU ENFERMEDAD.)” SACRAM UNTIONEM INFIRMORUM, 30 DE NOVIEMBRE, 1972

Así que lo que una vez se pensó era el “ultimo sacramento que se recibía” se convirtió en el sacramento para los que se encuentran seriamente enfermos y una oración para su recuperación en vez de una oración para entrar a la próxima vida.

Les menciono esto porque hoy, es uno de los dos días al año que celebro misa y ofrezco el sacramento a los residentes de Bon Secours Maria Manor, una casa geriátrica en St. Petersburg (así como lo hago desde el año pasado con los residentes de John Knox Village en Tampa). El personal es muy bueno y traen a los residentes a la misa, la mayoría en sillas de rueda; después de la misa el sacerdote que concelebra visita a aquellos que están muy frágiles de salud y no pueden dejar sus habitaciones.

Este es un momento especial en mi vida. Los obispos por lo general tienen muy pocas oportunidades de hacer la unción, pero esto es lo contrario con los sacerdotes de la diócesis, como parte de su ministerio son llamados a todas horas del día y de la noche.  Permítanme enfatizar en este blog que solo los sacerdotes pueden conferir este sacramento para los enfermos – la ley de la iglesia es explicita y muy clara en esto. Parte de la razón es que la mayoría del tiempo,  la oportunidad de poder confesar sus pecados es parte de esta experiencia. Todo aquel que conozca a alguien que no es sacerdote y que saben que ofrece unción debe informar al obispo de la diócesis lo más pronto posible dando el nombre de la persona y todas las circunstancias relacionadas,  esa practica debe parar.

Dudo que los residentes de Maria Manor se dan cuenta o entienden que es lo que les esta pasando, pero Dios escucha las oraciones de todos. Muchas parroquias ponen en su calendario regularmente un tiempo especial para administrar el sacramento en  forma comunitaria a aquellos que se enfrentan a cirugías, o tratamientos de enfermedades muy serias. El sacramento se ofrece en forma prospectiva con la esperanza que el que lo recibe vuelva a tener buena salud.

Por treinta y cinco años, la iglesia ha dejado de dar la unción a aquellos que ya han muerto. Si la muerte fue de golpe e inesperada, y si el fallecido no tuvo la oportunidad de recibir el sacramento, ciertamente no es incorrecto el reunirse en oración, y para ello hay oraciones para los difuntos, pero no son parte del sacramento para la unción de los enfermos.  ¿Carecerá esa persona de algo “el día que se encuentre con nuestro Señor”  porque él o ella no fue ungido? No. La intención del Sacramento para los Enfermos es de sanarlos o curarlos, dándoles consuelo en su  sufrimiento e invitándolos a prepararse para compartir en la agonía y sufrimiento de Cristo mismo.

Pero, ¿Qué paso con los últimos ritos?, el sacramento se practica de la forma en que la iglesia originalmente lo hacía. En las palabras de Santiago: ¿Está enfermo alguno de vosotros? Que llame a los ancianos de la iglesia y que oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.  Y la Oración de fe Dará salud al enfermo, y el Señor lo Levantará. Y si ha cometido pecados, le Serán perdonados. (Santiago 5: 14-15). Para los que estan muriendo la Eucaristía es un viaticum (comunión – comida para la jornada de la vida hacia la muerte y de ella a la vida nueva). En este caso, la persona que esta muriendo debe de poder recibir la eucaristía, tragándola, viaticum presume que la persona esta todavía viva.

Por ejemplo muchos miembros de familia, al tener a sus padres cerca de la muerte, recuerdan lo suficiente de las viejas tradiciones y sienten la urgencia y creen necesario el llamar a un sacerdote para que esté con ellos durante esos últimos momentos, pero la mayoría del tiempo la persona ya no se encuentra conciente. Si esa persona fue previamente ungida, no es necesario el volver a hacerlo, los sacerdotes simplemente dirán las oraciones para los moribundos. Es muy a menudo que el sacerdote desea estar presente para compartir con los familiares en esta circunstancia y no por necesidad sacramental.

Espero que al compartir esta gracia tan especial en este día de mi vida les ayudará a los que leen este blog a  entender y apreciar de una mejor manera el Sacramento para los Enfermos. Así que los últimos ritos quedan, todavía hay siete sacramentos, y el consuelo y la sanación pueden acompañar a este sacramento tan importante de Ungir a los Enfermos.
+RNL

Tags: ,

Leave a Reply